Dresde, un Mercado de Navidad de Cuento

Para mi, al invierno por el norte de Europa le salvan varias cosas: la idea de que en Navidad voy a viajar a casa con la familia, el placer de ver nevar de vez en cuando y los mercados de Navidad. Sin duda los mercados de Navidad son un gran incentivo para soportar el frío y sobretodo la falta de luz. Son muy bonitos y dan un ambiente mágico a la ciudad. Desde mi segundo año aquí me empezaron a decir que el mercado de Navidad de Dresde era uno de los más bonitos de Alemania, y cuando me animé a ir, flipé. No es bonito, es DE CUENTO.

El mercado ocupa todo el centro de la ciudad y está decorado con mucho gusto. Se empezó a hacer en 1434 y su nombre es Striezelmarkt Dresden. Striezel viene de Stollen, el dulce típico de Dresde que tienes que probar o comprar para comer en Navidad.

Todas las casetas del mercado son de madera y los techos están llenos de abeto, estrellas y un montón de figuras decorativas. No olvides de mirar de vez en cuando hacia arriba para no perderte nada.

Hay puestos de cosas navideñas (decoración para la casa, adornos para regalar, complementos invernales como gorros, bufandas, guantes…), puestos de mercadito de toda la vida con jabones, juguetes, joyería (eso sí, todo bien elegante y sin el suplemento de música ratonera) y puestos de comida (igual te vuelves loca y te da una subida de azúcar, pero un día es un día y merece la pena).

Dresde es una ciudad preciosa, llena de edificios antiguos y calles bonitas, que hace que el mercado mejore, si es posible. Si vienes con niños, y aunque no creo que se aburran con todas las cosas bonitas que van a ver, también hay alguna atracción como el tiovivo y la noria, y para no desentonar, de los clásicos de toda vida, bien bonitos y sin luces estridentes.

Ir a Dresde desde Berlín es una excursión de un día y se puede ir tanto en autobús como en tren bastante barato. Os pondría alguna compañía de autobuses, pero la verdad es que hay varias que ofrecen viajes a diferentes horas y saliendo de diferentes puntos de la ciudad, así que googelea un poco y lo que te venga mejor según el tiempo que te quieras quedar allí y de dónde salga. El tren es un poco más caro que el bus aunque suelen salir ofertas para ir a visitar Dresde. Los trayectos de bus como de tren duran sobre dos horas (cuando vayas a comprar el billete de bus ten cuidado porque hay viajes más largos que van parando en otras ciudades).

Mi consejo: sal pronto, coge la vuelta a las 18:00 y vete bien abrigada, que mejor que sobre que no que falte y se pasa mucho frío todo el día en la calle. Aprovecha a conocer un poco la ciudad, salir de perímetro del mercado y a disfrutar del espíritu navideño. Mi dulce invernal preferido son las Quarkbällchen o Quarkkeulen, bolitas blandas fritas entre buñuelos y churros. Tómate un Glühwein (vino caliente) y un buen filete a la brasa y siéntete en una peli de Navidad.

Ah, y si quieres comprar un buen recuerdo y no te da reparo gastar un poco más de lo normal, los adornos grandes de madera para poner incienso, cascanueces o torres que se giran son una buena opción.

MariaWolle

Soy María, ilustradora y diseñadora gráfica freelance.
Llegué a Berlín en 2010 para pasar el verano y aquí sigo. Aunque los inviernos sean fríos y largos, estar aquí merece la pena. Nunca se llega a descubrir del todo la ciudad y eso da vidilla.
Quiero compartir contigo lo que voy descubriendo, me acompañas?

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