Los Cerezos del Camino del Muro

El camino del muro, el Mauerweg es el camino que recorre el perímetro de muro que hasta 1989 dividía la ciudad. Es un recorrido lleno de museos, sitios conmemorativos, restos de muro y marcas artísticas. Se divide por tramos y se puede recorrer en bicicleta o andando. Tienes mucha información en español aquí y la verdad me parece un paseo interesante para conocer la historia de la ciudad.

Yo hoy te quiero hablar de un trocito del Mauerweg, un paseo que han conseguido que sea precioso gracias a los árboles y el cambio de estaciones.

Cuando se reunificó Alemania, en el año 1990, Japón, como forma de demostrar su alegría por la reunificación, hizo una campaña televisiva de donación donde se recaudó un millón de euros. Con ese dinero se regalaron cerezos japoneses a Alemania que se plantaron a lo largo del camino del muro y en otras zonas de Berlín y Potsdam. Estos árboles son un símbolo de la amistad entre Alemania y Japón. Tienes más información, esta vez en alemán, aquí.

Yo hasta este año no me había enterado de la existencia de estos cerezos y de lo populares que son. Mi paseo preferido es hacer un trozo del Mauerweg que va desde Pankow (un poco más arriba de Bornholmerstr, la parada de S-Bahn) hasta Mauerpark. En todas las épocas del año es bonito el paseo, pero he de decir que cuando los cerezos florecen, aumenta por 100 lo bonito que es. Y no veas la de gente que hay haciéndose fotos con los árboles en flor. He visto desde una pareja de novios (con sus trajes de boda), niños dándolo todo por salir con las flores (los padres mientras moviendo las ramas para que “nieve”), gente disfrazada para salir más interesantes en sus fotos, bebés tumbados entre los pétalos…vamos, se me entiende, es un sitio muy fotografiable.

Lo bueno de este camino es que está 100% adaptado a bicis, por lo tanto también a minusválidos, a carritos de bebés y a gente que camina y no quiere subir escaleras. Ten en cuenta que Berlín es una ciudad bastante plana, así que el camino es cómodo. Eso sí, para sortear obstáculos, como vías del tren, hay algún que otro puente con subida. Lo normal en ciudad.

Cuando haga buen tiempo, que todavía no lo tenemos por aquí, quiero hacer algún trozo más del camino, a ver con qué me sorprende. Aunque después de los cerezos con sus flores maravillosas, no se si puede ir a mejor. Si lo haces o lo has hecho, me cuentas. Espero que te resulte interesante.

 

 

MariaWolle

Soy María, ilustradora y diseñadora gráfica freelance.
Llegué a Berlín en 2010 para pasar el verano y aquí sigo. Aunque los inviernos sean fríos y largos, estar aquí merece la pena. Nunca se llega a descubrir del todo la ciudad y eso da vidilla.
Quiero compartir contigo lo que voy descubriendo, me acompañas?

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